El ritmo en la composición visual

Ejercicio 26. Crea una imagen basada en un ritmo alterno, algo irregular y creciente.

¿Puede haber ritmo en una imagen?

No parece tan evidente como en la música. Cuando escuchamos una canción a veces la acompañamos intuitivamente con palmas porque sentimos su ritmo pero en las imágenes no parece tan sencillo distinguir esos ritmos. Vamos a ver como se pueden reconocer y aplicar.

Lo primero que hemos de pensar es en el concepto de repetición, en patrones que se extienden por la superficie de la obra. Los patrones pueden estar formados por líneas, formas, colores o texturas que se repitan en la imagen según diversas posibilidades.

Aquí nos vamos a centrar en los patrones de repetición de formas para crear ritmos.

En esta primera imagen tenemos una valla vista de frente. Sus listones todos iguales se reparten tambien de manera uniforme de izquierda a derecha definiendo un ritmo que podríamos llamar monótono, sin variación.

Vamos a añadirle unos postes para sujetarla.

Hemos establecido un ritmo alterno, es decir, que se van alternando consecutivamente un poste, cinco listones, un poste, cinco listones...

Ya no es tan monótono como el primero pero sigue siendo muy regular. Podemos introducir variaciones en el tamaño, distancia o la dirección de los listones para enriquecer el ritmo con esas irregularidades.

Ahora hay pequeñas variaciones que hacen el ritmo menos uniforme. Aún así, se mantiene muy parecido en toda su extensión. Vamos a introducir otra variación pero no parte a parte sino a todo el ritmo en su conjunto.

En lugar de representar la valla de frente lo hemos hecho algo de lado para verla en perspectiva. El resultado es que la valla por la izquierda, la parte que está mas lejos, es mas pequeña y se va haciendo mas grande hacia la derecha, es decir, hemos definido un ritmo creciente (o decreciente si lo miramos de derecha a izquierda).

Al ritmo que ya hemos conseguido en base a las formas de la valla le vamos a añadir otro más dado por las luces y las sombras.

Estos nuevos patrones repetitivos se superponen al que ya teníamos y crea el efecto de ritmos diferentes pero coherentes entre si.


¿Como hacer el ejercicio?

Puedes hacer un dibujo o una foto, lo que prefieras. Lo importante es que se de el tipo de repetición que has visto en los ejemplos. 

En lugar de las maderas de una valla puedes encontrar patrones parecidos en los cultivos de árboles frutales, en las farolas de una calle, en las macetas de un balcon, en los pilares de unos soportales o incluso en la nubes del cielo.

Has visto también como puede haber ritmo en las sombras.

Por último, procura que el ritmo o los ritmos sean reconocibles pero no demasiado uniformes.


Juan Ignacio Jiménez Cascales © 2020