Ejercicio 24. Dibuja seis rostros simplificados con seis expresiones diferentes.
En un ejercicio anterior hemos estudiado las proporciones de la cabeza, es decir, que tamaño y posición tiene cada rasgo o parte de ella en relación al resto. El resultado era una cabeza estándar con unos rasgos medios y con una expresión neutra.
En este ejercicio vamos a aprender a dotar de expresión a esos rasgos introduciendo algunas modificaciones en ellos.
La cara contiene mas partes diferenciadas y con mas detalles que cualquier otra parte del cuerpo. Pequeñas variaciones en cada una de esas partes dan lugar a los distintos rostros: ojos un poco mas separados o mas juntos, mas redondos o mas almendrados, labios mas o menos gruesos en bocas mas o menos anchas, narices mas chatas o mas aguileñas... Hacer un retrato que se parezca al modelo que nos posa significa encontrar como cada uno de sus rasgos se desvian en mayor o menor medida del rostro estándar.
A continuación tienes tres ejemplos de como pequeñas variaciones solo en ojos nariz y boca alteran la fisonomía de un rostro.
La otra componente esencial de un buen retrato es dar con la expresión que mejor caracteriza al modelo. Las expresiones suponen tambien modificaciones en el tamaño, posición y dirección de los rasgos del rostro pero que en este caso vienen dadas no por la genética sino por la gran movilidad que tiene la cara. Bajo su piel hay numerosos músculos que reaccionan ante nuestros estados de animo y que una veces tiran de unas partes y las desplazan, otras veces las contraen y arrugan u otras las distienden y alisan, en otras ocasiones las proyectan hacia afuera o hacia dentro, etc.
Las tres imagenes siguientes te muestran como pequeños cambios tambien en cejas ojos y bocas alteran la expresión.
Observa como unos ojos un poco mas abiertos o cerrados o la inclinación de las cejas son tan importantes a la hora de realizar un retrato conseguido de alguien.
En este apartado nos vamos a centrar en la representación de seis expresiones del rostro muy usuales: la alegría, la tristeza, la sorpresa, el temor, el enfado y el interés.
Ya hemos visto que con que elementos principales hemos de trabajar: la posición, tamaño y dirección de cejas, ojos, nariz y boca.
A continuación tienes la explicación de como representarlos junto a su ilustración.
Tu tienes que dibujar seis expresiones pero puedes hacer un dibujo mas simple que estos, casi como un emoticono si quieres.
También puedes representar expresiones diferentes a estas. Puedes colocarte frente al espejo y observar como se comportan tu cejas, tus ojos, tu nariz o tu boca cuando adoptas esas expresiones para luego representarlas en tu dibujo.
Por último, debajo de cada dibujo indica que expresión representa.
Vamos con los ejemplos.
Cuando estamos alegres sonreimos abiertamente, la boca se extiende y se elevan mucho las comisuras de los labios.
Eso hace que se eleven tambien las mejillas lo que hace que los ojos se queden algo entrecerrados y sujan arrugas en sus extremos.
La nariz se ensancha un poco y se abren sus aletas.
Cuando estamos tristes nuestros rasgos tienden hacia abajo.
Caen las cejas en sus extremos y caen los párpados superiores hacienendo que los ojos queden entrecerrados pero de manera diferente a la de la alegría en la que el parpado inferior se elevaba.
Bajan también las comisuras de los labios curvando los labios y provocando las arrugas que surgen desde la nariz.
La sorpresa hace que los rasgos se extiendan.
Se abren muchos los ojos por el movimiento tanto de los párpados superiores como de los inferiores.
Las cejas se elevan y tienden hacia afuera.
La mandíbula cae y la boca se abre mas o menos en círculo.
Se parece en parte a la expresión de sorpresa pero con los rasgos mas contraidos.
Los ojos se abren pero no tanto
Las cejas también se elevan y pero tienden a juntarse y marcar el entrecejo.
La comisuras de los labios se curvan hacia abajo y la boca se abre en forma de media luna.
En cierto sentido los rasgos se comportan al contrario de la situación de sorpresa y se contraen hacia el centro del rostro.
Las cejas se juntan y se curvan sus extremos interiores hacia abajo marcando mucho el entrecejo.
Los ojos se entornan y se marcan mucho las líneas de los párpados
Se elevan las aletas de la nariz y la boca se contrae marcando y urvando las líneas que unen la nariz con la comisura de los labios.
Cuando algo que nos gusta capta nuestro interés mostramos una cara cercana a la de sorpresa y a la de la alegría juntas.
Abrimos los ojos como en la sorpresa pero las cejas no se elevan tanto
Las comisuras de los labios se elevan un poco por la sensación de agrado,
Juan Ignacio Jiménez Cascales © 2020